Así pasamos de 0 a 30 reuniones al mes con directores que no sabían que existíamos — sin comprar bases, sin depender de referidos y sin meter otro vendedor a la nómina.
Miércoles 9 de septiembre · 5:00 PM CDMX · 90 minutos + preguntas abiertas · En línea, sin costo
Con este sistema hemos conseguido reunión con equipos de
En frío. Sin un solo referido y sin conocer a nadie adentro.
Improvitz arrancó 2026 en cero. Hoy facturamos alrededor de $100,000 USD al mes y cerramos entre 6 y 8 cuentas nuevas cada mes. A la mayoría les escribimos primero, en frío, con este sistema.
Tu equipo trabaja. Probablemente trabaja bien. Y aun así el mes que entra empieza con la misma pregunta en la cabeza: ¿de dónde van a salir los clientes?
Si dos o tres cuentas te dan más de la mitad de la facturación, eso no es una fortaleza — es una correa. El día que una de ellas renegocia a la baja, la aceptas. No porque el número esté bien: porque no tienes a dónde ir.
Prospectar en serio
Nunca lo montaste, y con razón: hasta hace poco era carísimo y dificilísimo. Hacía falta un equipo entero para investigar empresa por empresa.
Campañas en Facebook
Funcionan para vender a consumidor final. No para llegar al director de compras de una empresa, que no está ahí decidiendo compras de su empresa.
LinkedIn Sales Navigator
Lo pagas desde hace meses. Nadie en el equipo supo qué hacer con él más allá de buscar nombres, porque la licencia no trae el proceso.
La red de referidos
Da lo que da, y ya llegó a su tope. Es la que sostiene el negocio hoy, y es exactamente por eso que no puede ser la que lo crezca.
Contratar un prospectador
Entre $600,000 y $900,000 pesos al año entre sueldo, herramientas y gestión — y cuatro meses antes de que produzca la primera cita.
Comprar una base
Ésta sí la intentaste: salieron unos miles de correos, contestaron tres personas que no decidían nada y a las tres semanas nadie volvió a abrir la herramienta.
De ahí sale la conclusión que hoy repite medio México: el correo en frío ya no funciona. No es eso. Lo que dejó de funcionar es escribirle a una lista. Y lo que cambió de verdad es que investigar dejó de ser trabajo de una persona. En el webinar te decimos cómo se hace hoy, y cuánto cuesta de verdad — que es mucho menos de lo que crees.
Un vendedor dedica entre 8 y 12 horas a la semana a buscar contactos, verificar correos y armar listas. A 8 horas, son 104 horas por vendedor este trimestre. A un costo cargado de $250 pesos la hora, $26,000 pesos por cabeza cada trimestre que pagaste para investigar en lugar de vender. Multiplícalo por los vendedores que tengas.
Y si el que vende eres tú: son las mismas 104 horas, pero tuyas. No las valúes a $250 — valúalas contra lo que no hiciste con ellas.
Los contactos se pudren solos: la gente cambia de puesto, de empresa y de correo. En nuestra propia campaña de software encontramos contactos cuyo puesto ya no existía cuando escribimos, y la lista se había armado apenas cuatro meses antes.
Un correo sin contexto y sin señal no se contesta, y en el intento arruinas la reputación del dominio desde el que enviaste. El costo no es el correo que ignoraron: es que después ni los de facturación llegan a la bandeja de tus clientes.
El cuello de botella nunca fue el esfuerzo. Fue que una persona estaba haciendo el trabajo que hoy una IA hace en treinta segundos: investigar. Y mientras tu vendedor investiga, no vende.
Empecé con la Sección Amarilla y un teléfono. Marcaba, me contestaba una recepcionista, y mi trabajo era convencerla de pasarme con alguien que decidiera. La mayoría de las veces terminaba en un info@ que nadie leía.
Eso cambió de forma y no cambió de fondo. Hoy la recepcionista es una bandeja de entrada, y el info@ es la carpeta de promociones. Seguimos pidiendo permiso para hablar con alguien que no sabe que existimos.
¿Prefieres convencer a la recepcionista, o prefieres que el director le diga a su gente “habla con éste”?
Todo lo que te voy a enseñar el miércoles existe para lo segundo.
Lalo Aranda, Director Comercial de Improvitz. 18 años prospectando en frío.
Lo hace la IA
Lo hace tu equipo
Con esto tenemos entre 30 y 40 citas al mes con tomadores de decisión. Y no son llamadas en frío: cuando nos sentamos, la persona ya levantó la mano. El primer correo es frío; la conversación no. Hablamos con gente que ya se interesó en lo que hacemos.
Lo que cambia todo es dónde está el corte. Como los tres primeros pasos los hace la IA, el volumen dejó de costar lo que costaba. ¿Quieres 60 citas en lugar de 30? Se manda el doble de mensajes. Y el doble de mensajes no cuesta el doble — cuesta muy poco más, porque lo caro nunca fue mandar: era investigar.
En el webinar te explicamos cómo lo hacemos, paso por paso, para que lo hagas igual.
Te contamos cómo llegamos a 5,000 empresas al mes con un equipo de una sola persona.
Investigar unaempresa a mano toma entre 20 y 40 minutos. Son 5,000 al mes. Nadie tiene ese tiempo, y por eso todo el mundo acaba mandando “vi que eres director de compras y quería contarte…”. No es que el vendedor sea flojo: es demasiado trabajo.
Tu competencia sigue pagándole a una persona por investigar.
Lo vas a ver corriendo en vivo, con empresas reales de tu mercado.
Éste es el embudo real de nuestra operación, mes tras mes. No es un caso de éxito de hace dos años: es lo que corrimos el mes pasado.
Repetido cada mes, los últimos seis meses. En el webinar abrimos las campañas completas: las secuencias tal como salieron, con sus fechas, sus denominadores y el desglose de respuestas.
Operamos cuentas en manufactura e industria, servicios financieros, software y tecnología, y servicios profesionales. Entre ellas, Cabify.
Es gratis. Y el proceso te lo llevas aunque nunca nos compres nada.
Vendes tú. El pipeline —la cartera de negocios en curso— depende de referidos y de tu agenda, y esa red ya se agotó. Meter un vendedor de prospección cuesta entre $600,000 y $900,000 pesos al año entre sueldo, herramientas y el tiempo de gestionarlo, y tarda cuatro meses en producir. Necesitas volumen antes de poder pagar la contratación que te daría volumen.
Y cuando resuelvas eso, el cuello se te mueve: treinta reuniones al mes no caben en tu calendario. La respuesta no es contratar otro prospectador — es que cuando llegan conversaciones con la persona correcta, el perfil que necesitas es alguien que cierre, y ése sí se consigue, porque le ofreces agenda llena desde el primer día en vez de una hoja en blanco.
Tienes vendedores buenos con cartera cómoda y heredada. Ninguno prospecta en frío. Cuando se pierde un cliente grande, tapar el hueco toma trimestres porque no hay una máquina que genere cuentas nuevas: depende de la agenda de tres personas.
Conseguir al cuarto y al quinto cliente grande no es cuestión de que tus vendedores se esfuercen más. Es que hoy nadie en el equipo tiene el tiempo de encontrarlos.
Ya probaste una agencia, un becario con LinkedIn, o comprar una base. Los datos venían sucios, los correos rebotaron y el equipo dejó de usarlo a las tres semanas.
Y el problema no termina cuando llega la respuesta: empieza. Si las conversaciones caen en un buzón suelto y el reporte de lo que trae cada vendedor lo sigues armando a mano en Excel el domingo, el sistema te creó trabajo en vez de quitártelo.
Esto NO es para ti si: vendes a consumidor final, tu ticket es menor a $20,000 pesos, o buscas algo que trabaje sin que nadie lo opere. La IA investiga y escribe, pero alguien tiene que aprobar y contestar.
Si te reconociste en alguno de los tres, el miércoles te sirve.
Ocho bloques, tres de ellos armados en vivo frente a ti. Lo cuenta Lalo en primera persona porque es quien va a estar ahí.
Los tres paradigmas que hacen que contratar más gente sólo multiplique el costo. Qué cambió de verdad en estos dieciocho años, y qué se sigue enseñando aunque ya no funcione.
Enciendo el agente frente a ti y lo ves investigar empresas reales de tu mercado, una por una. Vas a ver de dónde salen las que sí contestan — y por qué la lista que compraste estaba muerta antes de que la abrieras.
Ninguna fuente sola cubre México, y ahí es donde se rompe el 90% de los intentos. Te enseño el orden exacto en el que se encadenan.
Le doy la orden y escribe el correo para esa empresa en específico. Lo leemos juntos, línea por línea. Y al lado, el que fracasó, para que veas qué cambió.
Dominios, buzones y la preparación que evita que los correos de toda tu empresa —incluidos los de facturación— acaben en la carpeta de basura de tus clientes. Es la parte que tumba a la mayoría de los que lo intentan solos.
La parte que nadie enseña: qué haces el día que empiezan a contestar. Aquí es donde se mueren estos proyectos, y no es magia ni es por la herramienta.
La cuenta que importa antes de gastar un peso: cuántas empresas hay en tu universo, a cuántas alcanzas a contactar al mes y qué te costaría cada cita. La saco en vivo contigo, con tus cifras y no con las nuestras. Y al cierre me quedo a preguntas abiertas el tiempo que haga falta.
Los últimos minutos son para eso, y te lo digo desde aquí para que no te tome por sorpresa. Hay un precio que sólo existe mientras la sesión está en vivo. Y nada de lo que te llevas del webinar depende de que compres.
Me quedo el tiempo que haga falta. Si tu caso es raro, ése es el momento.
90 minutos, ocho bloques, tres armados en vivo.

Eduardo Aranda (Lalo) — Director Comercial de Improvitz.
Llevo 18 años prospectando en frío. Con ese método —y con casi nada más que ese método— construimos Perfilan, que llegó a operar en seis países.
Soy Ingeniero Industrial y de Sistemas del ITESM, con especialidad en marketing digital en California. Hoy soy socio director en ARG Constructora y socio de Improvitz.
Lo que cambió cuando arrancamos Improvitz no fue el esfuerzo. Fue quién hace la primera parte del trabajo: la investigación dejó de hacerla una persona. Eso es exactamente lo que te voy a enseñar, y es la razón por la que hoy salen tres o cuatro veces más citas por cada prospectador que en mis primeros dieciocho años.
Su trabajo ha aparecido en
No es una demo ni un piloto: las 18 cuentas que corremos hoy funcionan así, y es exactamente lo que vas a ver en vivo.
Más de 8 años como agencia socia de HubSpot, con más de 50 implementaciones de CRM detrás.
En prospección con datos: la misma herramienta que vas a ver operarse en vivo.
Certificados por Winning by Design, la escuela estadounidense de metodología comercial B2B.
Lo presenta Lalo, en vivo, y se queda a contestar lo que salga.
No son PDFs de relleno: son las herramientas con las que corremos nuestra propia operación todas las semanas. Se entregan al cierre de la sesión, a quien esté ahí.
El mismo con el que arrancamos cada cuenta nueva. Te hace las preguntas correctas hasta dejarte el perfil documentado y listo para armar la lista, en lugar de que lo adivines. Diez minutos contra las semanas de prueba y error que cuesta descubrirlo enviando correos.
Los directores vienen con correo verificado, cargo y empresa; las empresas con industria, tamaño, sitio y LinkedIn. Dos pestañas que se cruzan por dominio, listas para importar. Reponerla desde cero te costaría eso en créditos de enriquecimiento, y dos semanas de trabajo.
Las 50 señales que usamos para decidir cuándo contactar, con la fuente de cada una y lo que cuesta. Es el primer paso del método, entregado como catálogo para que lo copies.
El proceso completo: configuración del correo para que llegue a la bandeja, construcción de la lista, cómo se completan los datos que le faltan a cada contacto, y la estructura de correo frío con las plantillas que estamos usando hoy.
Cuántos dominios y buzones necesitas para tu volumen, con su calendario de preparación y el costo mensual. Es el cálculo que evita que los correos de toda tu empresa, incluidos los de facturación, empiecen a caer en la carpeta de basura de tus clientes.
$1,197 USD en herramientas de trabajo, sin costo.
Es todo lo de arriba, junto, para quien esté en vivo al cierre de la sesión. No se venden por separado y no se envían a quien sólo se registra.
Los cinco materiales se entregan al cierre, sólo a quien esté en vivo.
Si tu pregunta no está aquí, hazla en vivo: para eso son las preguntas abiertas.
Lo que te llevas aunque no compres nada:
El miércoles 9 a las 5:00 PM, una vez. Los cinco materiales se entregan al cierre de la sesión, a quien esté ahí — no se envían a quien sólo se registró.
Un campo y quedas dentro. Si no puedes asistir, regístrate igual: la grabación te llega editada.
P.D. El trimestre que entra ya está decidido. Si nada cambia, tu equipo va a gastar otras 104 horas por cabeza buscando datos, y las cuentas nuevas van a seguir dependiendo de a quién conoces. Noventa minutos del miércoles contra eso — y te llevas la máquina armada frente a ti, compres o no.